Consejo
"Habiten en la fortaleza, ustedes, prisioneros de la congregación;
yo les daré doble paga por un día." Zac 9:12(peshita).
Cuando caminamos con Dios, la mayoría de las veces procuramos
atesorar promesas, "palabras", y más promesas.
Nos gusta cuando nos dicen "hij@ mí@; así dice el Señor: te llevaré, irás, serás..." pero olvidamos
que siempre existirán derechos y obligaciones.
No podemos anhelar o "reclamar promesas" si antes el "futuro predicador" no lee la Palabra de Dios,
la "futura intercesora" no ora ni a la hora de la comida y el que "resucitará muertos" no ejercita su
fe.
Habitar en la fortaleza. No solamente ser prisioneros de una religión,
de un sistema o una cobertura, por tener un "status", sino compromiso con Dios y con su iglesia.
Cuando logramos equilibrar y no "por servir en la obra del Señor, nos olvidamos del Señor
de la obra", sino,
como dice este pasaje en otras versiones somos prisioneros de esperanza, como Samuel
(1Sa 3.19)
no tiramos ninguna de sus palabras sino como María, las guardamos en el corazón
(Luc 2.19)
somos fieles en trabajar los talentos que Dios nos ha dado
()
obedecemos el orden establecido por Dios
(Efe 4.11)
y sobre todo nos refugiamos bajo las alas del Shaddai
(), siendo Él nuestra fortaleza, entonces él nos dará doble paga
por un día! ¡Doble porción de su Espíritu!
Sometámonos a Él. Descansemos en el Señor y Él hará.
¡Que Dios te bendiga hoy y siempre!
Bonnie.
Pastora.